¿Por qué siempre que hablamos por teléfono nos ponemos a hacer otra cosa? Si ya lo dice la DGT, una conversación telefónica anula prácticamente el 50% de nuestra capacidad de atención al resto del mundo. Pues nada oye, si hay papel en la mesita del teléfono dibujas monigotes; que estás en la calle con el móvil, te pones a deambular.

Hace unos tres meses aproximadamente estaba hablando por el teléfono fijo en mi habitación mientras curioseaba no se qué en la agenda del móvil cuando me sobrevino un ataque de torpeza prensil y lo dejé caer con tan mala suerte que, en vez de chocar contra el escritorio (distancia aproximada: 30 cm), cayó al suelo (distancia aproximada: 160 cm). El golpe fue de los que “suenan a roto” y a la pantalla de mi Sony Ericsson W800i se le murió ipso facto un buen puñado de píxeles. Sólo hay una cosa que le dé más rabia a un amante de la tecnología que el hecho de que se le rompa el gadget en cuestión, y es que sea por su propia ineptitud.

Consultado el servicio técnico la tarifa de reemplazo de la pantalla eran 45 €, sin posibilidad de que te la vendan para ponerla tú. Te miran como si fueras a comprar 1 kg de uranio empobrecido si tan siquiera lo preguntas. Total, que pensé que para gastarme ese dinero era preferible esperar a alguna oferta de puntos Vomistar y adquirir así un nuevo y flamante terminal al que ya le había echado el ojo. Tras un par de meses de mendigar puntos a la compañía (sin resultado alguno) y considerando ya la opción de cambiarme a la competencia roja, arriesgué a una última carta y compré la pantalla por Internet (20 € más gastos de envío).

La cuestión no era baladí, pues el paquete venía de Hong Kong con tsunami por la zona reciente. Después de 20 días de espera, empezaba a pensar que había tirado el dinero y que al final lo barato saldría caro pero finalmente llegó bien envuelta y protegida. Ya sólo quedaba lo más peligroso: abrir el móvil sin romper nada, y dejarlo todo colocado tal cual estaba. Encontré varios tutoriales en la red y la verdad es que disfruté bastante arreglando lo que rompí.

Si a alguno le interesa a nivel friqui cómo son las tripas de un móvil de hoy en día, que pinche aquí.

3 respuestas a “Odisea móvil”

  1. Dek

    Si es que los (CENSORED) años en la uni tenían que servir para algo… Menos mal que por fin has conseguido arreglarlo. El mío sigue casi como el primer día después de más de tres años y medio. Sin Bluetooth ni reproducción de MP3, pero ahí lo tienes haciendo lo que tiene que hacer, que es llamar y ser llamado.

    Y ya que estamos, cuidadín con el enlace, nene, que se te ha quedado vacío.

    Hale, el martes nos vemos ante Portilla y su examen de cuatro horitas largas.

    19 de Junio de 2008 | 18.46
  2. Bukran

    Si es que eres muy rápido. El enlace estaba en blanco porque estaba escribiendo la parte friqui en Backendblog y ¡aún no sabía la URL que iba a tener!

    Esto de destripar móviles después de haber hecho S.E.D es pan comido.

    19 de Junio de 2008 | 19.18
  3. Dek

    Claro, claro. Ahora será culpa mía XDD

    Pues nada, ahora que está arreglado le echaré un ojo. Pero más tarde, porque estoy con Arqui que no me tengo. Además, me ha dicho Carlos que ya ha vuelto Nacho y que pondrá también el examen :(

    En fin, a ver qué se inventa este año.

    19 de Junio de 2008 | 20.39

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